Recife 2018

Si hubiese un túnel del tiempo para traer a los judíos que, huyendo de la inquisición en la Península Ibérica llegaron hasta la “Jerusalén de los Trópicos”, del holandés Mauricio de Nassau en Pernambuco en los años 1630, por cierto, se hubiesen gozado de júbilo y participarían activamente del 6° Encuentro Regional de la Unión del Judaísmo Reformista UJR_AmLat (WUPJ) en Recife, los días 2 a 4 de agosto de 2018, organizado de forma brillante y eficaz por Raúl C. Gottlieb, presidente de UJR AmLat (WUPJ), y Karin C. Zingerevitz, directora ejecutiva de la organización, junto a sus equipos.

Durante tres días, miembros de la comunidad judía local y de otros rincones de Brasil, Latinoamérica y el mundo, junto con profesores y estudiantes del Instituto Iberoamericano de Formación Rabínica Reformista (IIFRR) bajo el liderazgo de los rabinos Roberto Graetz, de los Estados Unidos, y Damian Karo, rector del Instituto, se sumergieron en un océano de reflexiones, debates y vivencias de enorme riqueza e intensidad.

El Mar Hotel se transformó literalmente en un mar de historias contadas en capítulos cautivadores sobre variados temas como: La vida del rabino Aboab da Fonseca y la comunidad Zur Israel (chazan Ale Edelstein); La roca y la estrella (cineasta Katia Mesel), Qué es el Plaut (rabino Uri Lam), IIFRR y UJR-AmLat (rabino Damian Karo); Judaísmo y apropiación cultural (rabino Guershon Kwasniewski); Artzeinu (Daniel Weiss y Ricardo Rotholtz); Judaísmo Relacional (Mario Fleck) y el Panel Bnei Anusim (Sara Pereira Rodrigues, Jacques Ribemboim y Ricardo Gorodovits).


El viernes llegó con un desayuno con el grupo Shirat Miriam, coordinado por Ruth Bohm y Miriam Vasserman. A continuación, conferencias dinámicas sobre: Israel y la situación actual en el Oriente Medio (cónsul Dori Goren); El Judaísmo alrededor del mundo (Dra. Malka Shabtay); Ampliando el significado del matrimonio (Diego Elman); ¿Están nuestras comunidades listas para el mundo digital? (Edy Huberman); ¿Por qué ser judío? (rabino Dr. Ruben Sternschein) y la Ley del Retorno (Raul C. Gottlieb).

Por cierto, los pioneros de las tierras Fernão, la que se nombró Fernando de Noronha – judío-portugués convertido al catolicismo por fuerza de las circunstancias, incluso antes de que uno de los más grandes explotadores de madera pau-brasil y dueño de la isla que lleva su nombre – se quedaron boquiabiertos con una gran diversidad de temas efervescentes que aún hoy se tratan como tabú en muchas comunidades judías en Israel y la Diáspora.

Y ¿qué dirían ellos al ver a mujeres líderes con kipá, talit, tefilin, subiendo a la Torá y siendo reconocidas públicamente por sus prodigiosos hechos desde los tiempos del Tanaj? El video “Vidas Inspiradoras” con argumentación, locución y guión de Jacqueline Moreno, arte audiovisual de Rogério Weikersheimer y edición de Kelita Cohen, Rogério y Jacqueline, preparó el ambiente para el homenaje – todo coordinado por Miriam Vasserman a las mujeres de diversas comunidades – y luego siendo incluida en el homenaje, por todas sus labores. Nada supera una brajá (bendición) y fue un Shehejeyanu que todas las mujeres recibieron de regalo.


La historia de los desafíos WUPJ la contaron de forma magistral el rabino Daniel Freelander y Carole Sterling – presidente y chair de la WUPJ, respectivamente, en una mesa moderada por el rabino Roberto Graetz. Por la tarde, turno de hacer Tikun Olam.

Conocer el centro histórico de Recife y la comunidad del Pilar, un lugar olvidado por los gobernantes se hizo memorable y simbólico a todos los participantes y candidatos a malabaristas del circo mágico comunitario coordinado por Michel Carvalho y Ayla de Oliveira, cineasta y líder ciudadana, ambos un ejemplo de tenacidad, resiliencia y fe. Sus pasos largos nos llevaron a la herida expuesta de la tierra que tanto añora la sustentabilidad, la educación y el arte.


En el regreso al Mar Hotel, el Sol se despedía en el horizonte mientras la joven Sabrina Scherb, del Habonim Dror, enseñaba los animados pasos de la coreografía en homenaje a los 70 años de Israel. Con la presencia de más de 250 personas, el rabino Joseph Edelheit inició el servicio de Cabalat Shabat junto con David Leo Eisencraft, en total armonía con Paola Picherzky y Marcos Tadeu en la guitarra, Philippe Mann en el violín, y la bienvenida de Márcio Guendler, Saulo Jacobovitz y Zeev Katz – dirigentes de la comunidad de Recife.

El punto alto de la noche fue el entrelace de manos en un encuentro de generaciones de un kidush festivo. Al día siguiente, shajarit solemne con la emocionante ceremonia de Bat Mitzvá en la Kahal Zur Israel, la primera sinagoga del hemisferio sur y las Américas, construida el año 1630. ¿Qué harían los idealizadores de cada columna de aquel tan acogedor espacio sagrado, que más parecía la tienda de campaña Abraham? Seguro rezarían con la comunidad el Semá Israel, junto con los rabinos Dario Feiguin, Guershon Kwasniewski, Ruben Sternschein y Uri Lam, y cantarían Osé Shalom, bajo la conducción de Ale Edelstein, Andrea Kulikovsky, Hernan Rustein, Marcelo Spitzer y Milene Unikowsky.


Estudio de la parashá Ekev con rabino Dario Feiguin, Hernan Rustein y jóvenes de la CIP, Janette Erlich, Sandra Strauss y Yoni Listik. Almuerzo en el muelle del puerto y, como postre, una caminata en los alrededores de la casa de Clarice Lispector en el barrio judío de Boa Vista, de los años 20. La culminación fue el viaje hacia la reparación histórica realizada con la ceremonia de havdalá en el patio de la Iglesia sede de Olinda, donde cristianos nuevos eran juzgados por sus prácticas secretas cripto-judías. El vino a luz de las velas y el aroma de clavo y canela abrazaron el nuevo tiempo, dando la bienvenida a la primera estrella en el cielo. Los judíos, un día condenados por la Mesa de la Inquisición, simbólicamente fueron liberados por la visión de un judaísmo igualitario, reformista, inclusivo y solidario. ¡Buena semana a la vista! ¡Shavua tov! y hasta el próximo, tan esperado y restaurador, shabat.


El encuentro produjo en nosotros, una vez más, el sentimiento de que vale la pena todos los esfuerzos para enarbolar la bandera de un judaísmo vivo, vibrante y conectado con la realidad y con nuestros contextos. Casi 150 personas reunidas, todas comprometidas con temas relevantes, históricos o actuales, pero especialmente comprometidas en continuar construyendo un judaísmo pleno, de ideas modernas, conocimiento profundo, y cuestionamientos relevantes. El intercambio de contenido y experiencias, el deseo de mantener y ampliar la red de activistas y pensadores, el inmenso interés y pasión por el judaísmo, el altísimo nivel de reflexiones, conexiones, enseñanza y aprendizaje, la belleza de cada momento, ya sea en las brajot, los debates, los rincones, ya sea en cerrar los ojos y sentir la inmensa energía durante esos días, nos da la seguridad de que ¡sí! vale la pena.

De que somos un judaísmo de belleza y profundidad, y que nuestra modernidad ocurre de forma suave y bastante fundamentada. Construyendo a partir de un pasado que forma parte nuestra, de una historia que nos inspira y nos compromete a seguir adelante en la difusión de ideas e ideales. Ciertos de construir un futuro con sentido, honrando siempre a nuestros antepasados y primordios, y vislumbrando un futuro de aún más pertinencia, profundidad, belleza conocimiento y consistencia.