El camino de Santiago de Compostela

Hay una frase atribuida a Goethe que dice: “Cuando una criatura humana despierta para un gran sueño y sobre él lanza toda la fuerza de su alma, todo el universo conspira a su favor”.

Yo diría: Cuando se comienza una jornada de transformación, lo más difícil es comenzar. Después del primer paso, la jornada se revela.

A los 23 años, salí de mi casa para hacer el Camino de Santiago de Compostela.

Yo sabía muy poco sobre eso. El año era 1995 y sabía vagamente que era una peregrinación hacia una catedral y que eso (peregrinar hacia una catedral) no era exactamente una práctica judía.

Yo estaba yendo a este viaje en fuga. Fuga de unos estudios universitarios que detestaba y de una vida que no se había convertido en la que yo había planeado.

Solo pensaba: NECESITO SALIR DE AQUÍ. Y me fui.

Si les contara que mi vida cambió en este viaje, sería poco.

Mi vida nunca más fue la misma.

Al segundo día de caminata, conocí a un viejito (sí, él tenía la edad que tengo hoy, pero para mí era un viejito) que hacía teatro de muñecos y decidí internamente que tenía que hacerme amiga de él.

Pasé los próximos 750km en esa determinación, y cuando llegamos a Compostela, él me invitó a visitarlo a él y a su esposa en Alemania, donde tenían una compañía de teatro de muñecos hacía más de 20 años y con la cual hice mi primera participación en un festival de teatro en el año 2000, además de trabajar en diversos otros proyectos.

No caben en estas líneas TODOS los cambios que ocurrieron en mi vida a causa de este encuentro, pero lo que quiero decirles hoy es que los mismos no hubieran sucedido si yo no hubiera tenido la fuerza de voluntad para dar el primer paso para salir a viajar.

Dar el primer paso es romper un ciclo sin fin. Es lo que realmente exige la mayor fuerza. Otros desafíos se siguen, pero romper la barrera del hábito es sin duda el mayor coraje y donde reside la posibilidad de transformación humana.

Si existe algo que conecta ese viaje mío a la festividad de Pésaj, ciertamente es lo siguiente:

Salir desde cualquier lugar, por más incómodo que sea este lugar, no es fácil. Pero es en esta salida que reside la posibilidad de encontrarse una nueva vida.


Andi Rubinstein es contadora de historias y titiritera. Su instagram es @andirubinstein.